sábado, 13 de diciembre de 2008
¿Que es el Feminismo?
Feminismo es, según el Diccionario de Moría Moliner, una doctrina que considera justa la igualdad de derechos entre mujeres y hombres. También, el movimiento encaminado a conseguir dicha igualdad.
Así es. Así fue sobre todo en un principio, Después se ha visto que la desigualdad de derechos entre hombres y mujeres ha impregnado las culturas, las civilizaciones y las sociedades hasta el punto de que no hay ideas ni hechos que se vean libres del sexismo. Por ello el feminismo se ha ido constituyendo como una ideología según la cual, la sociedad ha se ser cambiada profundamente para que pueda, de hecho, y no sólo en las leyes, conseguirse la justicia y la igualdad entre personas diferentes, de distinto sexo por ejemplo, y el respeto a los derechos y las libertades que la mujer debe tener en lo relativo a la reproducción, cuestión en que las mujeres y los hombres no participan por igual.
Según el feminismo las mujeres hemos estado a lo largo del tiempo y en las distintas civilizaciones explotadas y oprimidas por el hecho concreto de ser mujeres.
Y seguimos estándolo. Si la costumbre no nos permite apreciarlo no tenemos más que consultar los datos que organismos oficiales como la ONU proporcionan sobre la distribución del trabajo y la riqueza; las mujeres hacemos más horas de trabajo, pero en el reparto nos toca la menor parte de los bienes y las rentas. Y delante de nosotras, en este año 2000 se sigue en las entrevistas de acceso al empleo, por ejemplo en los bancos, considerando un obstáculo insalvable el que las mujeres tengan novio -las obligaciones afectivas y el cuidado de los otros resta disponibilidad total en el trabajo según los empleadores- mientras se considera un punto a su favor el que los hombres solicitantes de trabajo -o de becas universitarias pongamos por caso- tengan novia o "esposa" porque la seguridad y el cuidado que ésta le proporciona le da equilibrio v le permite plena dedicación a la empresa.
Seguimos discriminadas en la vida privada y por supuesto en la vida pública en la que se nos tolera con bastante resistencia y a veces por intereses ajenos a los nuestros.
Si las mujeres, mitad de la población, estamos en situación desventajosa ha de ser porque el resto de la población -los hombres- se benefician de ello, Para no perder sus privilegios, a veces tristes privilegios que les limitan casi tanto como a nosotras, defienden tenazmente sus posiciones mediante la violencia, la coacción, el chantaje o la persuasión. Los hombres, que mantienen este tipo de sociedad, son mantenidos a su vez por ella: religiones, tradiciones heredadas de épocas aún más injustas, la ciencia, las instituciones realizan esta función. Y nosotras, casi siempre fuera de este círculo de poder somos educadas en el cuidado de la especie y su mantenimiento para que seamos el soporte fundamental de la economía y el vehículo de transmisión de las mismas normas sociales que nos oprimen a través de la familia.
El feminismo no es sólo un conjunto de ideas, también es un conjunto de actitudes que, aplicadas en la vida privada y la pública, intentan cambiar la sociedad para que esté regida por valores de mayor igualdad, justicia y libertad de todas/os sus componentes. Igualmente es una forma de lucha contra las causas y manifestaciones de la explotación y opresión de las mujeres. Esta lucha comienza por el análisis crítico de cuanto nos sucede y rodea.
El feminismo se ha ido construyendo a partir de la experiencia de las mujeres y de su reacción frente al machismo, sobre el análisis de la situación de las mujeres en todas las sociedades conocidas, con el estudio y denuncia de las causas y manifestaciones del sexismo y con la lucha y resistencia de cada mujer y de los grupos organizados de mujeres. De este modo desarrollamos paso a paso una alternativa social.
¿Podrian confundirnos con hembrismo?
¿Qué es el hembrismo?
El hembrismo es una actitud, además de una visión de la vida, que se define, mejor que nada, a través de sus poco halagüeñas características.. Que son las siguientes:
b)El resentimiento es la segunda característica, después de] cinismo y el descaro que siempre va asociado a ese cinismo. Posiblemente la hembrista posee la inteligencia suficiente como para darse cuenta de lo ridícula, aviesa y perjudicial que resulta en su entorno, así como de los escasos auténticos valores de que se rodea y dispone para sentirse realizada. Eso es malo, porque si bien les concede un mínimo de credibilidad como seres racionales, lo cierto es que también les evidencia su propia falta de valía, su mezquindad y su auténtica talla moral, que es la física de un pigmeo. El resentimiento se ve increíblemente exaltado por la envidia si coincide que la persona que convive con ellas es notablemente más valiosa, culta, educada, inteligente... o cualquier otro don apreciable, que ellas mismas, y, de camino, que sus familias (de las cuales ellas hacen otro importante caballo de batalla).
c)La tercera característica es que son polemistas, buscan la discusión y la confrontación a toda costa, y, naturalmente, tienen todo el tiempo de¡ mundo para planificar la estrategia de lucha, el momento, las heridas a infligir, las armas a emplear: normalmente viven en una posición muy acomodada, sin escaseces graves, con un marido que, dedicado todo el día a trabajar, no tiene tiempo de pensar en idioteces semejantes ni, cuando vuelve a casa, ganas de empezar a hacerlo. Pero ellas no dejan pasar una sola oportunidad de hostigar, herir, ofender, infligir una derrota o, por lo menos, de molestar.
d)La cuarta característica, es la falta de escrúpulos. Muy frecuentemente, una actitud hembrista bombardea poco a poco los cimientos de la relación más fiel y dedicada (y me refiero también a la de los hijos). Apostaría a que las hembristas lo saben. Pero no les importa acabar con lo que sea, con tal de que su soberbia quede en pie después del desastre... incluso aunque el campo de batalla quede sembrado de los cadáveres de maridos e hijos.
e)La quinta característica es el despotismo, como no puede ser menos en personas cuya paranoia particular les dicta que siempre tienen la razón, mientras que todos los demás están equivocados. Lo ejercen cueste lo que cueste y caiga quien caiga: aunque no tenga importancia el logro. En realidad, ellas no buscan un resultado que les complazca: lo que les complace es prevalecer sobre otro, sobre quien vierten la frustración de tantas batallas perdidas fuera de su feudo. Es un despotismo de hechos y de juicios: de hechos, porque quieren imponer su conducta y mediatizar la de los demás, y con tanto más placer cuanto más sea por la vía de los hechos consumados.
f) Otra característica es la abundante hembrista de que se rodean, particularmente en la palabrería, aunque también en los comportamientos, actitudes y aspecto. Les serán familiares los términos: "mi cuerpo es mío", "tengo derecho a realizarme", "el hombre nos oprime"... y tantos otros dichos y actitudes similares que, particularmente las hembristas, exhiben dentro y fuera de contexto pero, generalmente, con un inagotable cinismo. Así vistas, o de otra cualquier forma en que se manifiesten, las hembristas son un ridículo remedo de feministas, que han hecho una carrera a partir de los clichés más ajados y mediocres del feminismo más torpe y trasnochado.
g) Las hembristas no viven la realidad, sino que fingen su vida: igual que viven de clichés manidos, actúan continuamente como hijas de tales clichés: adoptan una posición beligerantemente "feminista", en cada oportunidad; les encanta ejercer el proselitismo entre mujeres más desprevenidas y aún menos inteligentes, cuyas vidas matrimoniales acaban destrozando; les encanta aparentar independencia de sus maridos, así como difundir públicamente los múltiples defectos de estos, y se asocian ciegamente con cualquier otra mujer que critique a su marido, en un esprit de corps tan extremado como Schopenhauer ya había detectado y consignado en su notable obra.
h) Una más: el egoísmo más desconsiderado, que salta impune por encima de lo evidentemente justo, de lo equilibrado, de¡ bienestar de los presuntos seres queridos (a priori, hijos y marido), a los que se utiliza y a veces sacrifica para conseguir mínimas victorias personales, sin importarles lo que han perdido los sacrificados en sus inútiles batallas.
¡FEMINISMO!
El Feminismo por lo contrario...busca equidad..nunca estar arriba de el hombre sino ser su igual..tener el mismo trato y las mismas oportunidades.
No ser vistas como un ser inferior sino igual sin limitaciones e inferioridades.
Ser feminista es estar conciente de las cosas que tenemos y que podemos hacer... de la capasidad que tenemos como mujeres..de sentirnos orgullosas de serlo pero son denigrar al sexo contrario...sino apollandose mutuamente.
Es todo aquel movimiento que las mujeres hemos tenido que realizar a lo largo de la Historia para poder alcanzar la igualdad política, social y económica de la que gozaban los hombres. Los principales derechos de igualdad que se reivindican son: el control de la propiedad privada, la igualdad de oportunidades en la educación y el trabajo, el derecho al sufragio o voto libre y la libertad sexual (ya que a la mujer le estaba totalmente prohibido mantener relaciones extra-matrimoniales y al hombre no). En la actualidad, aunque la mayoría de las mujeres del mundo han conseguido mejorar sus derechos, todavía está pendiente la total igualdad con el hombre a nivel político, económico y social.
El feminismo no es un movimiento en contra del hombre (mucha gente ignorante sobre el tema cree que esto es así), un movimiento contra los hombres es el hembrismo y esa ya es la decisión personal de la o el feminista serlo o no. Se define hembrismo como conjunto de actitudes y comportamientos que rebajan la dignidad del hombre marginándolo y despreciándolo frente la mujer, por el mero hecho de pertenecer al sexo masculino.
El feminismo se define como antisexista, por tanto está en contra del machismo pero también en contra del hembrismo, por ser ambos causa de injusticias seudo sustentadas por la supuesta superioridad de uno u otro sexo. Para el feminismo no existe superioridad entre los sexos, en cambio para el hembrismo la mujer es superior al hombre, y para el machismo el hombre es superior a la mujer.
Así es. Así fue sobre todo en un principio, Después se ha visto que la desigualdad de derechos entre hombres y mujeres ha impregnado las culturas, las civilizaciones y las sociedades hasta el punto de que no hay ideas ni hechos que se vean libres del sexismo. Por ello el feminismo se ha ido constituyendo como una ideología según la cual, la sociedad ha se ser cambiada profundamente para que pueda, de hecho, y no sólo en las leyes, conseguirse la justicia y la igualdad entre personas diferentes, de distinto sexo por ejemplo, y el respeto a los derechos y las libertades que la mujer debe tener en lo relativo a la reproducción, cuestión en que las mujeres y los hombres no participan por igual.
Según el feminismo las mujeres hemos estado a lo largo del tiempo y en las distintas civilizaciones explotadas y oprimidas por el hecho concreto de ser mujeres.
Y seguimos estándolo. Si la costumbre no nos permite apreciarlo no tenemos más que consultar los datos que organismos oficiales como la ONU proporcionan sobre la distribución del trabajo y la riqueza; las mujeres hacemos más horas de trabajo, pero en el reparto nos toca la menor parte de los bienes y las rentas. Y delante de nosotras, en este año 2000 se sigue en las entrevistas de acceso al empleo, por ejemplo en los bancos, considerando un obstáculo insalvable el que las mujeres tengan novio -las obligaciones afectivas y el cuidado de los otros resta disponibilidad total en el trabajo según los empleadores- mientras se considera un punto a su favor el que los hombres solicitantes de trabajo -o de becas universitarias pongamos por caso- tengan novia o "esposa" porque la seguridad y el cuidado que ésta le proporciona le da equilibrio v le permite plena dedicación a la empresa.
Seguimos discriminadas en la vida privada y por supuesto en la vida pública en la que se nos tolera con bastante resistencia y a veces por intereses ajenos a los nuestros.
Si las mujeres, mitad de la población, estamos en situación desventajosa ha de ser porque el resto de la población -los hombres- se benefician de ello, Para no perder sus privilegios, a veces tristes privilegios que les limitan casi tanto como a nosotras, defienden tenazmente sus posiciones mediante la violencia, la coacción, el chantaje o la persuasión. Los hombres, que mantienen este tipo de sociedad, son mantenidos a su vez por ella: religiones, tradiciones heredadas de épocas aún más injustas, la ciencia, las instituciones realizan esta función. Y nosotras, casi siempre fuera de este círculo de poder somos educadas en el cuidado de la especie y su mantenimiento para que seamos el soporte fundamental de la economía y el vehículo de transmisión de las mismas normas sociales que nos oprimen a través de la familia.
El feminismo no es sólo un conjunto de ideas, también es un conjunto de actitudes que, aplicadas en la vida privada y la pública, intentan cambiar la sociedad para que esté regida por valores de mayor igualdad, justicia y libertad de todas/os sus componentes. Igualmente es una forma de lucha contra las causas y manifestaciones de la explotación y opresión de las mujeres. Esta lucha comienza por el análisis crítico de cuanto nos sucede y rodea.
El feminismo se ha ido construyendo a partir de la experiencia de las mujeres y de su reacción frente al machismo, sobre el análisis de la situación de las mujeres en todas las sociedades conocidas, con el estudio y denuncia de las causas y manifestaciones del sexismo y con la lucha y resistencia de cada mujer y de los grupos organizados de mujeres. De este modo desarrollamos paso a paso una alternativa social.
¿Podrian confundirnos con hembrismo?
¿Qué es el hembrismo?
El hembrismo es una actitud, además de una visión de la vida, que se define, mejor que nada, a través de sus poco halagüeñas características.. Que son las siguientes:
b)El resentimiento es la segunda característica, después de] cinismo y el descaro que siempre va asociado a ese cinismo. Posiblemente la hembrista posee la inteligencia suficiente como para darse cuenta de lo ridícula, aviesa y perjudicial que resulta en su entorno, así como de los escasos auténticos valores de que se rodea y dispone para sentirse realizada. Eso es malo, porque si bien les concede un mínimo de credibilidad como seres racionales, lo cierto es que también les evidencia su propia falta de valía, su mezquindad y su auténtica talla moral, que es la física de un pigmeo. El resentimiento se ve increíblemente exaltado por la envidia si coincide que la persona que convive con ellas es notablemente más valiosa, culta, educada, inteligente... o cualquier otro don apreciable, que ellas mismas, y, de camino, que sus familias (de las cuales ellas hacen otro importante caballo de batalla).
c)La tercera característica es que son polemistas, buscan la discusión y la confrontación a toda costa, y, naturalmente, tienen todo el tiempo de¡ mundo para planificar la estrategia de lucha, el momento, las heridas a infligir, las armas a emplear: normalmente viven en una posición muy acomodada, sin escaseces graves, con un marido que, dedicado todo el día a trabajar, no tiene tiempo de pensar en idioteces semejantes ni, cuando vuelve a casa, ganas de empezar a hacerlo. Pero ellas no dejan pasar una sola oportunidad de hostigar, herir, ofender, infligir una derrota o, por lo menos, de molestar.
d)La cuarta característica, es la falta de escrúpulos. Muy frecuentemente, una actitud hembrista bombardea poco a poco los cimientos de la relación más fiel y dedicada (y me refiero también a la de los hijos). Apostaría a que las hembristas lo saben. Pero no les importa acabar con lo que sea, con tal de que su soberbia quede en pie después del desastre... incluso aunque el campo de batalla quede sembrado de los cadáveres de maridos e hijos.
e)La quinta característica es el despotismo, como no puede ser menos en personas cuya paranoia particular les dicta que siempre tienen la razón, mientras que todos los demás están equivocados. Lo ejercen cueste lo que cueste y caiga quien caiga: aunque no tenga importancia el logro. En realidad, ellas no buscan un resultado que les complazca: lo que les complace es prevalecer sobre otro, sobre quien vierten la frustración de tantas batallas perdidas fuera de su feudo. Es un despotismo de hechos y de juicios: de hechos, porque quieren imponer su conducta y mediatizar la de los demás, y con tanto más placer cuanto más sea por la vía de los hechos consumados.
f) Otra característica es la abundante hembrista de que se rodean, particularmente en la palabrería, aunque también en los comportamientos, actitudes y aspecto. Les serán familiares los términos: "mi cuerpo es mío", "tengo derecho a realizarme", "el hombre nos oprime"... y tantos otros dichos y actitudes similares que, particularmente las hembristas, exhiben dentro y fuera de contexto pero, generalmente, con un inagotable cinismo. Así vistas, o de otra cualquier forma en que se manifiesten, las hembristas son un ridículo remedo de feministas, que han hecho una carrera a partir de los clichés más ajados y mediocres del feminismo más torpe y trasnochado.
g) Las hembristas no viven la realidad, sino que fingen su vida: igual que viven de clichés manidos, actúan continuamente como hijas de tales clichés: adoptan una posición beligerantemente "feminista", en cada oportunidad; les encanta ejercer el proselitismo entre mujeres más desprevenidas y aún menos inteligentes, cuyas vidas matrimoniales acaban destrozando; les encanta aparentar independencia de sus maridos, así como difundir públicamente los múltiples defectos de estos, y se asocian ciegamente con cualquier otra mujer que critique a su marido, en un esprit de corps tan extremado como Schopenhauer ya había detectado y consignado en su notable obra.
h) Una más: el egoísmo más desconsiderado, que salta impune por encima de lo evidentemente justo, de lo equilibrado, de¡ bienestar de los presuntos seres queridos (a priori, hijos y marido), a los que se utiliza y a veces sacrifica para conseguir mínimas victorias personales, sin importarles lo que han perdido los sacrificados en sus inútiles batallas.
¡FEMINISMO!
El Feminismo por lo contrario...busca equidad..nunca estar arriba de el hombre sino ser su igual..tener el mismo trato y las mismas oportunidades.
No ser vistas como un ser inferior sino igual sin limitaciones e inferioridades.
Ser feminista es estar conciente de las cosas que tenemos y que podemos hacer... de la capasidad que tenemos como mujeres..de sentirnos orgullosas de serlo pero son denigrar al sexo contrario...sino apollandose mutuamente.
Es todo aquel movimiento que las mujeres hemos tenido que realizar a lo largo de la Historia para poder alcanzar la igualdad política, social y económica de la que gozaban los hombres. Los principales derechos de igualdad que se reivindican son: el control de la propiedad privada, la igualdad de oportunidades en la educación y el trabajo, el derecho al sufragio o voto libre y la libertad sexual (ya que a la mujer le estaba totalmente prohibido mantener relaciones extra-matrimoniales y al hombre no). En la actualidad, aunque la mayoría de las mujeres del mundo han conseguido mejorar sus derechos, todavía está pendiente la total igualdad con el hombre a nivel político, económico y social.
El feminismo no es un movimiento en contra del hombre (mucha gente ignorante sobre el tema cree que esto es así), un movimiento contra los hombres es el hembrismo y esa ya es la decisión personal de la o el feminista serlo o no. Se define hembrismo como conjunto de actitudes y comportamientos que rebajan la dignidad del hombre marginándolo y despreciándolo frente la mujer, por el mero hecho de pertenecer al sexo masculino.
El feminismo se define como antisexista, por tanto está en contra del machismo pero también en contra del hembrismo, por ser ambos causa de injusticias seudo sustentadas por la supuesta superioridad de uno u otro sexo. Para el feminismo no existe superioridad entre los sexos, en cambio para el hembrismo la mujer es superior al hombre, y para el machismo el hombre es superior a la mujer.
¡Feminismo!

Historia:
La historiadora Gerda Lerner ubica el nacimiento del patriarcado como un suceso histórico en el que se documenta el principio de la subordinación de las mujeres a través de los sistemas políticos, legales, culturales, religiosos y sociales. También documenta las diversas evidencias de la existencia de una conciencia feminista a través de milenios en distintas sociedades del mundo y de la historia. Al recopilar estos escritos llega a la conclusión de que el proceso histórico documentado y transmitido como la historia universal no afecta de igual manera a los varones y a las mujeres. El conocimiento desarrollado a través de siglos por mujeres con conciencia feminista fue truncado una y otra vez. Las mujeres que reclamaban la subordinación o que se comportaban fuera de los esquemas de asignados a su sexo, eran y fueron marginalizadas. La falta de enseñanza a las mujeres sobre los logros de aquellas que fueron exitosas a través de la historia, es uno de los factores que han contribuido a la opresión de las mismas. Así, fue en el siglo XIX cuando la conciencia feminista se empezó a transmitir a otras mujeres y, se inicia el feminismo como movimiento social y político.
Los primeros ensayos sobre 'la cuestión de la mujer' criticaban el rol restrictivo de la mujer, pero no señalaban culpables de las desventajas de la mujer ni sobre los hombres. El trabajo de Mary Wollstonecraft Vindicación de los derechos de la mujer, es uno de los pocos escritos antes del siglo XIX que puede ser llamado feminista sin temor a una ambigüedad. Bajo estándares modernos, su metáfora de la mujer como nobleza, élite de la sociedad, mimada, frágil y tendiente a la pereza intelectual y moral, suena como un argumento masculino. Wollstonecraft creía que ambos sexos contribuyeron a esta situación y tomaba por sentado que la mujer tenía poder considerable sobre el hombre. En 1791 Olympe de Gouges hizo la "Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana" ,como contra partida a los "Derechos del Hombre y el Ciudadano" creados tras la Revolución Francesa.
A menudo se afirma que el feminismo nació a fines del siglo XVIII y principios del XIX, cuando la gente comenzó a percibir que la mujer es oprimida en una sociedad machista (ver patriarquía). El movimiento feminista tiene sus raíces en Occidente y especialmente en el movimiento de reforma del siglo XIX. El movimiento organizado data de la fecha de la primera convención por los derechos de la mujer, en Nueva York en el año 1848. Más de un siglo y medio más tarde, el movimiento ha crecido y ha adoptado diversas perspectivas en cuanto a lo que constituye la discriminación contra la mujer. Los primeros feministas son a menudo llamados 'la primera ola' y, luego de 1960, 'la segunda ola'. También es destacada la Declaración de Seneca.
¡No Mas Femicidios!

Hace un año, al inicio de la campaña ¡CUIDADO! EL MACHISMO MATA en julio de 2007, la Red Chilena contra la Violencia Doméstica y Sexual denunció la ocurrencia de 300 femicidios en un período de seis años y medio (entre 2001 y 2007). En el último año y medio más de 100 mujeres han sido asesinadas: 62 en 2007 y 42 en lo que va de 2008. En la mayoría de los 62 femicidios ocurridos en 2007, el agresor era pareja o ex pareja de la víctima y los antecedentes muestran que estos asesinatos fueron la culminación de largas historias de maltrato y abuso, en los que la violencia sexual fue parte de las agresiones; de hecho, de acuerdo a los informes periciales, en al menos 10 de los 62 femicidios ocurridos en el 2007, el femicida violó a la mujer antes de matarla. En los 42 femicidios ocurridos en 2008, al menos 15 mujeres habían denunciado ante los organismos competentes la violencia que sufrían por parte de sus parejas. A 6 de ellas se les había otorgado una medida cautelar que prohibía el acercamiento del agresor a la mujer. BASTA de impunidad. El FEMICIDIO es expresión extrema de violencia contra las mujeres, resultado de la descalificación, el maltrato, el abuso y la violencia sexual como formas de poder sobre las mujeres. Exigimos: ACCESO A LA JUSTICIA PARA LAS MUJERES: Medidas eficaces y oportunas para proteger sus vidas, y sanción para los agresores.Tipificación del delito de femicidio y máxima sanción para los delincuentes femicidas y violadores de mujeres.Repudio a la cultura machista. ¡Alto al femicidio! ¡Alto a la violencia sexual! ¡Callar es ser cómplice! Súmate a la campaña ¡CUIDADO! EL MACHISMO MATA
MEMORIAL A LAS VÍCTIMAS DE FEMICIDIO EN CHILE (2007-2008)
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